"Seamos Realistas y Hagamos lo imposible"

domingo, 12 de septiembre de 2010

¡SOCIALISTAS A LUCHAR! ¿RESUELTOS A VENCER?

“…había tanto sol sobre las cabezas y no fue tan verdad porque esos juegos, al final, terminaron para otros con laureles y futuros y dejaron a mis amigos pateando piedras…”
El baile de los que sobran. Los Prisioneros 

Hoy 11 de septiembre conmemoramos 37 años del golpe de estado que dio inicio a la etapa más negra de nuestra república, al inicio de una dictadura que persiguió a los demócratas y significó la represión y muerte de lo mejor de los nuestros.
Hoy 11 de septiembre se cuentan seis meses desde que la derecha se terció la banda presidencial, símbolo cúlmine de nuestra derrota electoral, instalando a un empresario en La Moneda que, con un estilo populista moderno cual es el uso y abuso de las estrategias comunicacionales, ha iniciado una nueva etapa en el país.
Es en este 11 de septiembre donde los socialistas del Bío - Bío celebramos el primer Consejo Regional de la nueva dirección partidaria recién electa.
Y es en este contexto, nada alagüeño de derrota –histórica y reciente- donde nos planteamos la obligación de discutir las causas de la derrota electoral con sentido de autocrítica profunda, como base esencial para poder proyectar los desafíos y las tareas que tenemos que asumir en esta región, como parte de un esfuerzo opositor general de Partido y Concertación y así al menos, intentar cifrar nuevas esperanzas en que la derecha sea sólo un paréntesis y podamos recuperar la confianza del pueblo que, a esta altura hay que reconocer, merecidamente no optó por nosotros en las pasadas elecciones presidenciales.
En este sentido, estas palabras buscan ofrecer de manera sintética (“tips”) una mirada transversal (de lotes y etárea) al conjunto del Partido, como un aporte concreto a la común aspiración de que esta derrota sirva para marcar un punto de inflexión de nuestra práctica política; primer paso a la recuperación.

DE LA DERROTA A LA AUTOCRÍTICA
Sin duda que hoy es un lugar común decir que debemos aprender de los errores cometidos y que fueron múltiples las causas de la derrota. Pero claramente esto no es suficiente. Básicamente el debate sobre la derrota está incompleto en cuanto la autocrítica ha sido puramente superficial.
Y esto no sólo es teoría sino que basta recordar la bochornosa participación de nuestros máximos dirigentes nacionales el pasado 1º de mayo en la marcha de los trabajadores o el rechazo a la reciente declaración de apoyo del PS a la causa mapuche en esta región para darse cuenta que la ciudadanía no olvida nuestra responsabilidad en las políticas que hoy están generando consecuencias negativas.
No podemos pretender de la noche a la mañana ser oposición de políticas públicas que en gran parte nosotros mismos, como Partido y Concertación,  generamos, apoyamos e implementamos (¡tenemos tejado de vidrio!). Pretender esto sin un acto profundo de autocrítica no sólo nos restará coherencia y legitimidad frente a la ciudadanía sino que sobre todo hipotecará cualquier intento de recuperación electoral. Es decir, el puesto a la cabeza de los movimientos y movilización social debemos “salir” ha recuperarlo. Y para eso no basta con insistir en la obra transformadora de la Concertación (esa es una cara de la medalla de la cual nos sentimos legítimamente orgullosos), ahora debemos ocuparnos también de la otra cara, de lo que no hicimos, de los errores, de las tareas pendientes; esto es necesario! sino habríamos ganado!.

Algunas ideas:
-          Concentramos todo nuestro esfuerzo en las tareas de Gobierno y dejamos de lado nuestra inserción real en las organizaciones sociales.
-          No supimos generar una mixtura donde nuestros cuadros no sólo cumplieran eficientemente en sus labores de Gobierno sino también preocuparnos de nuestros dirigentes sociales que cotidianamente realizaban y siguen realizando esfuerzos por organizar y representar a la sociedad civil en sus distintas expresiones.
-          No paramos en forma enérgica la corruptela en los 20 años de Gobierno de la Concertación, muchas veces hicimos vista gorda de expresiones que delataban un relajo de nuestra ética no sólo de militante sino que de ética para el servicio público.
-          Nuestros avances (que fueron importantes) fueron insuficientes no sólo en su concreción real, sino que por sobre todo, fue insuficiente e inconsistente en la esfera de lo simbólico generando una mimetización con la derecha de la cual no fuimos capaces de despercudirnos, ejemplos:
  • Redujimos como nadie la pobreza, PERO en nuestros Gobiernos se acrecentó la desigualdad.
  • Mejoramos como nadie la cobertura educacional, PERO la calidad de lo público (y que atiende a los más pobres) fue paupérrima.
  • Profundizamos la democracia, PERO fracasamos en la regionalización y la descentralización.
  • Mejoramos como nadie la infraestructura productiva, PERO acrecentamos la segregación urbana.
  • Generamos desde casi cero la institucionalidad ambiental, PERO permitimos termoeléctricas al lado de los barrios pobres.
  • Generamos una reforma de salud y un plan auge, PERO no fue sino hacia el año 2000, que se garantizó la gratuidad de la atención de salud, solo de los adultos mayores.
  • Nos declaramos progresistas, PERO no fue sino hasta el año 1997 que pudimos tener en nuestro país una ley de divorcio.
  • Etc, etc.
Sin dudas existen múltiples explicaciones al mundo de los PERO, pero tal vez lo que mejor representa lo que queremos decir es que nos acostumbramos y acomodamos en demasía a la versión oficial y oficialista de “la medida de lo posible”, titular de una canción llamada “consenso”, que hay que reconocer supimos interpretamos a la perfección.
Lo que no supimos interpretar a tiempo fueron los cambios que, producto de nuestras propias políticas implementadas, sufrió la sociedad chilena, una sociedad que valoró mucho más lo individual sobre lo colectivo, la imagen por sobre el contenido y que no  sintió,  en buena hora, como una granjería los beneficios logrados, sino como un derecho  que le correspondía y del cual la responsabilidad del gobernante, quien quiera que fuere, era otorgarlo y garantizarlo.
La expresión del individualismo no solo se expresa en la sociedad sino que se  expresa en los partidos, donde en muchas ocasiones cuando no se compartía la decisión colectiva adoptada se consideraba legitimo no solo discrepar sino que actuar desde el partido en contra de la decisión tomada.  Eso nos llevo a  la paradoja que en la ultima elección presidencial, bajo el mandato de una Presidenta Socialista con una alta aprobación ciudadana, aparte del candidato DC que representó valientemente la Concertación, dos los otros tres candidatos presidenciales provenían del Partido Socialista. Resultado un tanto obvio? por primera vez en veinte años perdimos una elección.
Pero ¿agotaremos todos nuestros esfuerzos en aquello?

DE LA AUTOCRÍTICA A LOS DESAFIOS
Reconozcamos que no nos preparamos para ser oposición. Por nuestra responsabilidad no existe pluralidad en los medios de comunicación, nuestros centros de estudios todavía son emergentes en el debate, ni siquiera nuestro partido tiene sedes en todas las provincias.
Para derrotar a la derecha tenemos que ganar elecciones y para ello tenemos que aprender rápido a ser oposición y recuperar nuestra legitimidad para encabezar las aspiraciones de la gente.
Solo previo a la elección presidencial de 2014 tenemos una sola, la municipal de 2012. En la ultima elección bajamos de 10 a 6 alcaldes en nuestra región y el número de votos para Concejales por el PS bajo de 105.015 a 90.930. Esto significo, además que nuestra bancada de Consejeros Regionales bajara de 7 a 4 Consejeros. Adicionalmente existe la probabilidad que las próximas elecciones serán bajo el sistema de inscripción automática y voto voluntario, lo que significará que más de 4 millones de chilenos, en especial jóvenes, podrán decidir sin muchos trámites el destinos de sus comunas en términos de autoridades.
Por tanto uno de nuestros principales desafíos será la implementación de una política real y sostenida de trabajo con los jóvenes. Contamos con una Juventud Socialista, que ha sido capaz de rearticularse, para ser sinceros, por sus propios esfuerzos e inicia también en la región un trabajo responsable. Somos nosotros los responsables de entregarles herramientas para su formación y desarrollo. Respetando la autonomía de la JS debemos  generar una política sostenida de formación y proyección política, sin tutelaje.
El gobierno de Piñera nos da una oportunidad única, en particular en esta región se caracteriza por una ausencia de propuestas y liderazgos inclusivos, principalmente en el tema que marcara la política publica regional de, a lo menos, los próximos cinco años, la reconstrucción.  En esto no debemos desechar y organizar el aporte de nuestros profesionales que permitirá presentar una propuesta que de cuenta de las necesidades y sus respuestas en los más diversos ámbitos la región.
Por eso proponemos la conformación de 4 comisiones de trabajo que se aboquen, con sentido de urgencia a las siguientes tareas:
-          Rearticulación orgánica del partido en las 54 comunas de la región.
-          Trabajo político hacia los jóvenes, sobre estudiantes secundarios y Universitarios.
-          Creación de, al menos, 4 equipos de trabajo que ejerzan oposición temática: reconstrucción, educación, salud y Gobierno (en el entendido de la política y el ejercicio de la participación).
-          Generación durante el primer trimestre del 2011 de la primera propuesta de plantilla municipal del PS para la elección de octubre de 2012.

Para volver a ser alternativa de Gobierno debemos, en primer lugar, ser oposición real y directamente confrontacional de ideas, propuestas y visiones; esto es una tarea urgente. Para ello, requerimos del Partido y la Concertación; con debate pero con disciplina. Tenemos el deber ético de defender lo construido y lo avanzado; para eso necesitamos recuperar nuestra credibilidad y legitimidad; para eso necesitamos refundar nuestras prácticas políticas; debemos erradicar la instrumentalización del Partido para fines netamente individuales. Para eso necesitamos ponernos en marcha, a trabajar!

Adhieren, los Cros.:

          Enrique Inostroza S.                      Daniel Carrillo Sepúlveda
          Rodrigo Martínez Fernandez          Jorge Monsalve Alcarruz
          Claudio Vasquez Fernandez           Ariel Ulloa Azocar
           Luis Brion                                        Carlos Benedetti Reiman
          Raul Valenzuela Rodriguez.

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